Los Libros de Otrora





Fotografía: Arturo J. Bilbao
Libro de Pensamientos e Ideas
Textos sobre la mitología del Enda.



Escribo cuentos desde que tengo unos 8 años, aunque ya a los 5 inventaba historias. Así, desde temprana edad construí un mundo que poco a poco fue evolucionando y constituye hoy en día “El Enda”.

A manera de introducción sobre este universo les contaré sobre los Gohatem Lume “Libros de Otrora”. Un conjunto de Relatos (no libros) que cuentan cómo fue creado este universo. Dentro de la historia del Enda el origen de estos libros se le atribuye al Pueblo Möldovixst, una nación muy peculiar forjada en el norte del Continente, dedicada, por religión y convicción a la escribanía. Su cultura entera gira entorno a la ciencia y la historia, y según estos libros, ellos son una de las 12 tribus de Edes (luego sabrá a qué me refiero) que llegaron al Enda.

A los Möldovixst (a los cuales llamaremos moldovitas para facilitar su pronunciación) se les asignó, según su mitología, la tarea irrenunciable de registrar todo lo que aconteciera en el mundo, así pues, con vehemencia a eso se dedicaron. Ellos debían observar, registrar y clasificar sin jamás intervenir.

Tanto en serio se tomaron su papel, que bajo la ciudad capital de su país, Axmea (Se pronuncia Ash-meá) construyeron un intrincado conjunto de sótanos y catacumbas para guardar sus escritos, y ha sido tanta la tradición y tan longeva que “hoy en día” se hace arqueología en esa biblioteca porque se encuentran cada vez más cámaras, con registros detallados de todo.

Volviendo al punto, los Libros de Otrora, también conocidos como “Los Primeros Libros” se dice que son los primeros textos escritos por lo moldovitas, y se dividen en los siguientes relatos:

1- Eöndili Emüssa “La creación del mundo”.

2- Itsaimarú “El Árbol de la Vida”
4- Kör Tet Idili Emüssa “Kör y la Creación de los Ede”.
5- In’eidae “Los Eneida”
6- Endae “El Enda”
7- Gukt San “La Gran Guerra”.

Los libros comienzan con un discurso aislado, atribuido a Kör, el Señor del Orden y del Caos y reza:


Sūrmê kötbā. en seritōxt tet myhaoxt hiā:
Habló el Señor del Órden y el Caos cuando entregó su llave y su verdad:

Aittatintuj eöndi tet yiana toldoxt
Sobre el mundo estoy y de él soy su señor
Ölma kütna tant ov ant āva löroy
Todo lo sé, nada me pueden ocultar.
Ö il eveklutte ant nir ketēna en tuveguxt evekluttuy
No mientan, pues sabré cuando sus corazones lo hagan
Ö il ivatgu müyhave nir luverguxt āvox nandettey
Caminen en esta verdad pues sus vidas dependerán de ello.

Tet  hayili ingriv’u alenā tet yiira gār.
Y se desvaneció en el abismo del tiempo y nunca jamás se le volvió a ver.



Los libros están escritos en Adamanem o "versos-ideas" que expresan una idea monolítica de un elemento de la historia. El primer libro contiene 14:


Fotografía: Arturo J. Bilbao
Libro de Pensamientos e Ideas
Primer Adamanem escrito en el Abúgida Moldovita




Eöndili Emüssa
Sobre la Creación del Mundo

I

Eo’o, Nūmê, erimir eyōxt xkā.
Tant ov ant yeā. 
Hay ov ant, aut ov ant. 
Kta guyōxt homāy’āl
Tet ant’jo yō goyōxt haye tet aute kuriāy.
Kta eöndili numir ite yeā.

Eo’o, El Primigenio, despertó de su sueño originario, la nada era todo, no había tiempo ni espacio. Entonces, se formaron su sentidos y de su percepción sobre el vacío se entretejieron el tiempo y el espacio, y así ocurrió el primer latido del cosmos.

II

Hay tet aut kuriāy’jo, 
tet eöndili it ivā’jo. 
Eo’o isā tet satk’o 
xi’eōxt ümūy, 
Epsum, emüssa’vā tulde

A medida que se tejía el tiempo y el espacio, y el latido del cosmos se aceleraba, Eo’o pensó y de su pensamiento nacieron sus hijos, los Epsum, señores de toda la creación.

III

Tet Epsumw isāy
en isāy kta igāy
en igāy kta iatkāy,
tet eönde yeā. 
Tet Epsume emüssala 
honmit het bäāy


Y los Epsum pensaron, y cuando pensaron sintieron y cuando sintieron crearon, y así tuvo lugar el cosmos. Y los Epsum quisieron darle forma a la creación.

IV

Gukts Epsum’älxan, 
Iö, Eöndili drüe yiā, 
tet vayōxtit kürā 
tet drēlit eöndiala hiā. 

El mayor de los Epsum, Iö, la llama del mundo era, y quemó su cuerpo y luz le dio al mundo.

V

Vā Epsum’älxan, 
Kire Yör tet Mör, 
väyīxtit yörm’vā 
tet drēlit eue’jo eöndiala hiāy. 

El siguiente de los Epsum, los gemelos Yör y Mör, se volvieron un reflejo durante la oscuridad luz le dieron al mundo.

VI

Vàl Epsum’älxan, 
Tay, vayōxtit pers’vā 
tet bäyjit eöndiala hiā.

El siguiente de los Epsum, Tai, volvió su cuerpo roca y le dio basamento al mundo.

VII

Vàl Epsum’älxan, 
Nay, vayōxtitneam’vā. 
tet leonit eöndiala hiā.

El siguiente de los Epsum, Nai, convirtió su cuerpo en agua y le dio cobijo al mundo.

VIII

Vàl Epsum’älxan, 
Say, vayōxtitsorga’vā. 
tet ruzit eöndiala hiā..

El siguiente de los Epsum, Sai, se convirtió en nubes, y le dio vestido al mundo.

IX

Vàl Epsum’älxan, 
Gay, vayōxtitit’vā. 
tet yiyit eöndiala hiā..

El siguiente de los Epsum, Gai, convirtió su cuerpo en vida y le dio espíritu al mundo.

X

Ktá Eo’o eöndit igàā. tet ilyā.,
en ilyā. Emüssa krüā.
tet Nūmili satk’o Kör ümā.
Sūrmê, tet Epsum’älxan göe yiā.

Entonces Eo’o percibió el cosmos, y cuando lo hizo la creación se estremeció y del pensamiento de El Primigenio nacio Kör, El Orden y El Caos, y fue juez entre los Epsum.

XI

Kta Kör, Sūrmê, igā en igā, 
göe isā en isā, göe iatkā, 
drämā Emüssaili Üre. 
Kta Kör Emüssaili ribit ratā, 
yerjurmit eöndev’u 
tet eöndev’at 
tet eöndili rumit rot’āray.

Entonces, Kör, el Orden y el Caos, sintió y cuando sintió, pensó, y cuando pensó, creó, construyendo los Planos de la Creación. Así Kör unió en sinergia los rincones del cosmos, cada fuerza dentro y fuera del mundo, escribiendo así las leyes del Universo.

XII

Tet Emüssa Ürev’u nörit rot’ār, 
tet Kör Eo’oala ëvjā 
mi atkat Emüssaili yaxju honmit, 
En Eo’o ivyit iatkā. 

Y en el Plano de la Creación estaba todo escrito, y Kör pidió a Eo’o hacer una última creación y este creó una semilla

XIII

Ktà Kör epsumala 
honmitext ëvjā 
mi drämat Itsai.

Entonces Kör le pidió una parte de sí a cada Epsum para construir el Itsai.

XIV

Ktá Ivye Itsaiv’u kutār 
tet reā tet nixbā tet nixā 
tet Itsaimaru Emüssaili honme yeā. 
Tet Marue yutjitoxt kuriā 
Emüssav’ur yiyit väā.

Entonces la semilla fue sembrada en el Itsai y creció, y dio flores y dio frutos y así apareció Itsaimarú en la Creación, y el Árbol tejió sus raíces en el cosmos y llevó vida por toda su inmensidad.



Comentarios

  1. Lo amé. 💖 Me interesó especialmente porque estoy trabajando en algo semejante.
    Es más que evidente todo el tiempo que le haz dedicado; espero ver tus historias publicadas y tener el gustazo de leerlas.
    ¡Besos!

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